miércoles, 11 de noviembre de 2009

Y dónde está B. Mitre?


Maldito Julián Weich y la puta que te parió (perdón). No solo ahora no hay monedas. Ahora tampoco hay billetes de 2 pesos? Billete que se convirtió en bisagra vital que nos abre la puerta al momento de recibir y dar vuelto.

El programa Justo a Tiempo tiene una sección en la que se sortea un número de serie de susodichos billetes de 2 pesito', y el que tenga el número más cercano gana no sé qué garcha. Y si tenés el número exacto ganas no sé que garcha^3.

La gente, desesperada por ganar regalitos en la tele, acumula y acumula billetes de 2 pesos, como si fueran monedas. ¡Monedas, te digo!

Este fenómeno no es nuevo.

¿Por qué no hace el sorteo con billetes de 100, así incentiva a la gente a ahorrar por lo menos? Nadie da vuelto con billetes de 100.

martes, 22 de septiembre de 2009

El "No tené' una moneda?" es afectado por la inflación

Típico suceso argentino: chabón se te para al lado del auto y te pide una moneda. Su uso? múltiple, pero eso no importa. Hay tipos que ya ni siquiera disimulan: "es para el tinto", "para un fasoooo", etc.

También, como a todo en la argentina, a esta actividad le está afectando la inflación. Y al parecer al recuperarse un poco la falta de monedas, ya los intereses son más grandes.
Resumiendo, el otro día estaba con el auto sobre Monroe, parado en un semáforo, (con 3 autos delante mío) y la ventana abierta unos 4 dedos. Viene un chaboncito y me pide "no tené una moneda loco". Yo en mi mente ya sabía qué iba a suceder, pero bueno.... sigo con la rutina "no, flaco, no tengo". A lo que el muchacho responde con soltura "mirá loco acá tengo un fierro y de acá no salís vivo, me oís. Dame la guita." A lo que yo reacciono con cierto delay (tal vez esperando que se ponga un poco más verde el semáforo), y desgraciadamente no pude disimular sacando un solo billete de la billetera, tenían que salir todos juntos? a lo que tuve que entregar toda la plata que tenía para de las expensas de un saque. A los pocos segundos se acerca un cómplice al lado de mi amigo, que también pide por mi celular, que reposaba en el asiento de acompañante. Mi celular, por cierto, tiene mucha MUCHA info. Tengo anotado casi un recordatorio para ir al baño. Yo seguía en mi modo perezoso, por lo que el semáforo se puso en verde y partí. No partí chirriando las ruedas. Simplemente partí, lentamente, mirando por el retrovisor, con algo de bronca. La bronca luego creció, pero también la idea de que... vaya uno a saber, tal vez salvé mi vida por 200 pesos. No importa, para qué correr el riesgo. Pero las fantasías de hacer marcha atrás y pisarlo, se me cruzaron por la cabeza.

En resumen: Mantengamos la ventana cerrada. Si nos tiramos un pedo, pediremos disculpas: "Es por seguridad"

lunes, 21 de septiembre de 2009

Gente que se cree

"- Dale unas monedas a ese pibe que se cree locutor"
Un tipo llama a la radio y en el medio de la historia que estaba contando tiene que mencionar el nombre de una marca.
Pero lo que me causa gracia es que pregunta "puedo decir la marca?".
Mas vale salame!
Te van a ir a buscar para ponerte una multa??
La vas a pagar con monedas??
La gente se cree cualquier cosa.

Que payaso.

miércoles, 29 de julio de 2009

Las monedas haraganas

Las monedas, haraganas, no se encuentran ni se van. Descubre su escondite, y una fruta caerá del cielo, entrará por tu tímpano mojado, y hundirá un gluteo triste y derrapado.
Dónde está, entonces pregunta la cigüeña, la moneda de mis amores? La necesito, sin ellas, no vivo, sin ellas, no viajo, sin ellas, no bebo ni encuentro paz en el final de mis días araganes.

La gran pregunta, mi señor y salvador, aún no encuentra respuesta: Dónde, oh, están las monedas?